El 31 de marzo salvó a Andrea, su hermanita, de morir quemada. Con apenas nueve años, Jonathan Jesús Cádiz se convirtió en un héroe al salvar a su pequeña hermana de ocho años, Andrea, de las llamas.

Esta historia de heroísmo empezó a las 7:00 de la mañana del 31 de marzo de 2017, cuando ‘Jony’ (como le dicen a Jonathan) se encontraba en la casa de sus abuelos, ubicada en avenida Nacional, en Calidonia.

Ese día, su abuela salió a trabajar como de costumbre y solo se quedaron su abuelo, su tía discapacitada de 36 años, su hermanito de cuatro años y su hermana Andrea, quien dormía en una de las habitaciones.

Jonathan veía televisión en la sala con su tía y su hermanito. Su abuelo había bajado a comprar desayuno.
De repente, Jonathan sintió que algo le caía en la cabeza y miró al techo. Vio que eran pedazos de la losa de cemento y que salía abundante humo.

‘Jony’ no dudó y sacó a su tía y a su hermanito del apartamento
. Inmediatamente, llamó a la vecina para informarle lo que ocurría.

Cuando todos estaban afuera del edificio, Jonathan se acordó de su hermanita Andrea y, a pesar de que el fuego estaba tomando fuerza, subió las escaleras y regresó al apartamento para salvarla.

‘La niña gritaba saltando en la cama, pero cuando él entró no la veía por ningún lado por el humo que había en la habitación, pero logró ubicarla y la jaló para sacarla’, contó Belkis Madrid, de 32 años, madre de Jonathan.
Cuando llegaron los bomberos, la habitación ya había sido consumida por las llamas.

‘Si Jonathan no hubiera subido a buscar a Andrea, ella hubiese muerto quemada’, recuerda Belkis, quien le da gracias a Dios porque Jonathan la salvó del intenso fuego.

Ha pasado un mes desde ese trágico día. Hoy, Jonathan sueña con ser bombero. El sábado pasado su madre lo llevó a la Brigada Juvenil del Cuartel de Bomberos Ricardo Arango, ubicado en la avenida Cuba.

‘Él sueña con ser bombero para salvar vidas y yo lo voy a apoyar’, dice orgullosa Belkis.

Jonathan cursa el V grado en la Escuela República de Chile y, aunque no es un chico de excelentes calificaciones, se defiende en las materias.

‘Después del fuego, cada vez que Jonathan o Andrea veían humo se ponían un poco nerviosos, pero han logrado superarlo’, relata su madre.

Belkis aclara que sus hijos se quedan en la casa de sus abuelos mientras ella trabaja porque queda más cerca del colegio y por eso ese día no se encontraba con ellos, como hubiese querido.

Las investigaciones de los bomberos determinaron que el fuego se desató por un corto circuito que se produjo en el foco que había en el techo.