Elena Valdez Penonomé, Coclé
La falta de conciencia de los conductores y del resto de la población ha aumentado las emergencias en la provincia Coclé, en donde se han disparado las atenciones de emergencias.
Los bomberos indican que en lo que va de este año se han registrado 583 incendios de vegetación, 239 accidentes de tránsito con más de 38 víctimas fatales, y 16 carros incendiados.
Según el jefe del Cuerpo de Bomberos en Coclé, Roderic Salcedo, ellos atienden, en términos generales, más de 38 tipos de emergencias, pero seis son las más recurrentes y los accidentes de tránsito e incendios de masa vegetal son los que más preocupan.
Informó que este verano se atendieron 583 incendios de masa vegetal, de los cuales seis fueron en áreas protegidas, lo que indica que muchas personas no toman conciencia.
Explicó que en Coclé el Cuerpo de Bomberos solo tiene dos ambulancias para atender todas las emergencias.
Salcedo dijo que las emergencias aumentan y explicó que muchos accidentes vehiculares se registran a diario; en ocasiones hasta tres o cuatro por día, lo que no puede seguir, ya que solo cuentan con dos ambulancias “y las personas no bajan la velocidad, están chateando”.
En referencia a las abejas africanizadas dijo que muchas personas tratan de controlarlas ellas mismos, cuando realmente eso no debe ser, lo que trajo como consecuencia una víctima fatal.
Informó que entre enero y mayo del 2017 se atendieron 298 sucesos por abejas africanizadas, 239 accidentes vehiculares, 16 autos incendiados, 583 incendios de masa vegetal, nueve incendios estructurales, 37 árboles caídos, 326 heridos, cifras que son alarmantes porque es poco el equipo con el que ellos cuentan para atender toda la provincia Coclé.
“Atendemos muchas emergencias, sin embargo, las mencionadas son las que más se dan y esto suma unas 1,508 atenciones de diferentes emergencias en los cinco primeros meses de este año”, dijo.
Señaló que en el caso de los autos incendiados es lamentable que los sucesos presentados sean por modificaciones no idóneas, ya que los dueños de los carros los modifican debajo del árbol o en sus viviendas, lo que ocasiona estos accidentes de tránsito con desenlace fatal.